Anorgasmia: ¿Cómo Tratarla?

La ausencia del orgasmo produce una gran frustración que deriva en infelicidad, depresión y baja autoestima.

Tener relaciones sexuales es un proceso que tiene distintas etapas, y el orgasmo es una de ellas. Se relaciona con las palabras clímax y terminar, porque en el se libera toda la tensión que comienza con el deseo y el estímulo sexual, y acaba con una sensación intensa de bienestar y satisfacción.

La anorgasmia es la imposibilidad de conseguir el orgasmo, aunque el deseo y la excitación se hayan producido previamente.

El problema

El ciclo de respuesta sexual está conformado por 4 fases: la primera de excitación, la segunda de meseta o nivelación, la tercera de orgasmo y la última de resolución.

La anorgasmia es el bloqueo, imposibilidad o incapacidad de llegar al orgasmo tras la fase de excitación, es decir, la persona con anorgasmia presenta una respuesta sexual normal ante los estímulos eróticos, hasta la fase de meseta y posteriormente algo interfiere en la misma, impidiéndole llegar al orgasmo.

Hasta la década de los años 70 este problema era conocido como frigidez, un término que se consideró inapropiado y fue sustituido por trastorno de la capacidad orgásmica, trastorno del orgasmo o anorgasmia.

Aunque es menos frecuente en los hombres en comparación con las mujeres.

Tipos

Primaria. Cuando la persona no ha tenido nunca un orgasmo, ni a través de relaciones sexuales ni de la masturbación.

Secundaria. La persona ha tenido orgasmos normalmente y, repentinamente, deja de tenerlos.

Absoluta. No se llega al orgasmo de ninguna manera.

Relativa. Cuando solo se puede tener orgasmos de una forma (vaginales, masturbación).

Anorgasmia situacional. Solo se llega al climax en situaciones especificas.

¿Que la ocasiona?

Razones orgánicas como enfermedades en ciertos músculos de la zona genital, el consumo de drogas o algunos medicamentos como los antidepresivos, pueden provocar la anorgasmia. sin embargo, las causas psicológicas mas frecuentes son:

  • Dudar de la pareja.
  • Educación negativa hacia el sexo.
  • Temor a ser abandonada.
  • Relaciones monótonas.
  • Mitos sexuales.
  • Estrés o preocupación.
  • Desinterés por la pareja.
  • Miedo a perder el control de la situación.
  • Problemas no confesados con la pareja.
  • Relaciones sexuales pasadas traumáticas.

Un problema de comunicación

Muchas mujeres tienen en perfectas condiciones su capacidad orgásmica, pero la forma en las que son estimuladas por su pareja o la manera como se desarrolla su relación sexual no les permite alcanzar el orgasmo.

La falta de diálogo es el primer obstáculo en estos casos. La mujer se cohíbe de manifestar a su pareja lo que desea, por temor a que piense que tiene mucha experiencia sexual o que el no la satisface, lo que imposibilita el enriquecimiento de la relación, y por lo tanto el fortalecimiento del vínculo amoroso.

Existen ejercicios para superar la anorgasmia o simplemente aumentar el placer sexual. Si te es muy complicado, visita a tu médico, no te enrolles, no permitas que este inconveniente produzca frustración, infelicidad, baja autoestima y depresión.